Primavera

La conocí hace ya un tiempo, no diré cuánto. Su nombre es Perséfone —Persi para las amigas— y reside medio año en Nueva Zelanda y medio en España. Ahora es una mujer joven, multilingüe, multitarea y sobradamente preparada que cada año que pasa ahonda el deseo de cualquiera, con sus piernas al aire y esos tacones llenos de pecado. Su padre, Zeus, es dueño de una multinacional, uno de esos hombres que se hizo a sí mismo hace ya una barbaridad y cualquiera que se cruce con él jamás diría que se trata de uno de los empresarios más importantes del mundo. ¡Vaya, un dios casi! Deméter, la madre —divorciada de Zeus después de duros años juntos, mano a mano contribuyendo al crecimiento de ese imperio—, dirige una reconocida fundación que lucha contra el hambre en el mundo. Pero Deméter, ay, con sus y tantos años recién tuneados, hace tiempo que no vive en paz, deprimida y empastillada la mitad del año porque su niña se pasa ese tiempo en Nueva Zelanda, con Hades, el hermano de Zeus. Sí, como ya se sabe estas cosas suceden hasta en las mejores familias. Al principio, Deméter montó en cólera, pero Persi con su juventud y a punto de la mayoría de edad, ya hacía lo que se le ponía en el sistro. Y, además, el tío Hades era un diablo encantador que sabía muy bien, cuando ponía el ojo, dónde tenía que meter la bala. Ciertamente era bastante más atractivo que Zeus y aunque con mucha menos pasta, llevaba una vidilla in&out difícilmente rechazable para una chica con ganas de andar con el pelo suelto. La madre dice que su niña fue raptada por el maldito Hades, siempre tan envidioso de su hermano. Pero el caso es que Deméter le calentó tanto la cabeza a Zeus que éste acabó llamando al orden al cabroncete de su hermano. A Zeus, qué decir, el dinero le sobraba y le hizo a Hades una oferta irrenunciable que éste terminó renegociando. Algunos dicen que se la jugaron a los chinos tras una noche en Las Vegas y el resultado fue el consabido fifty fifty: Persi se pasa medio año cerca de sus padres y seis meses con Hades. Mientras tanto el equinoccio ya está aquí y yo me voy esta tarde a celebrarlo para quitarme el frío y esta cantidad de mierda, de corrupción y de pobreza que nos siguen poniendo encima con una precisión atómica e indigesta. ¡Feliz primavera!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s