Trabajo

Como un fogonazo rutilante o un estruendo escatológico, pero con una indecible certeza, el escritor necesitaba acabar de una vez aquellas páginas que durante años le habían bailado por los salones alucinados de su mente. Sabía que en algún momento sucedería, que se tumbaría o desfallecería sobre la mesa o el sillón, que estaba a…