La mancha frambuesa

Ella vestía una sonrisa de satén claro no se sabe a juego con qué. Él, atento y previsor —qué otra actitud cabría ante una mujer así—, se había adelantado reservando una mesa en Bomarzo. Sus paredes recordaban los jardines y las esculturas monstruosas del bosque del duque de Orsini que Manuel Mujica Láinez retrató en…

Invisible

Viendo a Filónov y comiendo en Dani García se puede aprender que el arte se apoya en el mundo visible y también en el invisible