Malraux en Don Benito

¿Malraux en Don Benito? ¿Por qué no? Un aventurero con su experiencia —saqueador de arte en Camboya, conspirador en Saigón…—, talentoso orador y escritor y sobradamente pagado por la República, bien podría haber tomado tierra en cualquier momento. En el casino de Don Benito, junto con su tripulación, hubiera sido recibido con los brazos abiertos.

Paseo aleatorio con deriva

Cada uno de los pasos que doy es la posibilidad de un mundo entre los mundos.

LA ÚLTIMA LECCIÓN

Seguro que ustedes ya comprenden: las palabras se desbocaron, su boca se incendió, la mía era agua… Ojalá le guste esta rosa. ¡Es todo tan misterioso! Gracias, Rafael.

El refugiado

Tuve un acceso de ira y, de no mediar mi mujer, hubiera empujado ese asqueroso electrodoméstico hasta el borde de la ventana.

San Viernes

la amistad es una aleación de metales que se templa con las piedras del camino, pero casi nada mejor que un corazón inteligente para hacer de ella un lugar en el que poder descansar el vértigo del tiempo.

DÍAS DE VERANO

Como no todo va a ser follar que cantaba Javier Krahe, a quien me unía el nombre, la glorieta de Quevedo y su gusto por el ajedrez, o hablar de Grecia y los granujas de uno y otro lado que antes terroristas pero ahora otra vez tan fraternales y europeístas, o las despedidas lacrimosas de…

La felicidad, desesperadamente

El otro día vino a comer a casa un amigo de mi mujer. Durante el aperitivo nos comentó que había leído un libro mío y con una exquisita sensibilidad confesó que se había «sentido reflejado, cómplice con el narrador» y hasta reconfortado en ciertos momentos de su lectura. Como quiera que mi vanidad suele cumplirse…

Esencias

Termino el año como lo empecé, es decir, leyendo. A mí me gustaría acabarlo bañándome en el Atlántico Sur, es un decir, pero el picor tendrá que esperar a mejores tiempos. Conste que yo no me quejo, pues la lectura siempre resulta un océano estimulante, consolador y terapéutico con independencia del diálogo, las ideas y…