Huellas

Veamos. Quedan tres días para el final del año y yo con estos pelos y sin una lista que echarme al coleto para mostrarles lo mucho que he leído, lo mucho que sé y lo larga que la tengo. Pero me digo y me convenzo de que en definitiva para eso están los críticos y expertos, los novelistas, ensayistas, profesores, poetas, letristas y demás gavilla: para ilustrarles a ustedes sobre lo más excelso de estos últimos meses.

No piensen que hablo por hablar. A mí las listas siempre me han gustado un huevo y ya desde muy pequeño las hacía, con puntuaciones, observaciones y notas: cromos, cuentos, chucherías, películas, jugadores, equipos, asignaturas, profesores, qué sé yo. Lo bueno que tenían es que las iba actualizando cada poco y eso daba una idea fiel y hasta objetiva de todo aquello que abarcaba mi conocimiento sobre cada tema en un determinado periodo de tiempo. Por fortuna, el tiempo pasa y, como cantaba Pablo Milanés, nos vamos poniendo viejos. Digo por fortuna porque esta es la forma en la que aquellas listas de infancia y algunas de primera juventud se fueron al carajo la vela, expresión muy castellana que al decir de Umbral es muy obscena y surrealista. Luego, estas listas han devenido en una suerte de post-it básico para almacenar en la memoria y en la cual, como los años no perdonan, unos libros (o la materia que ustedes a bien tengan) van sustituyendo a otros por mor de la cercanía con el acto.

Viene todo esto a cuento porque con la llegada de estas fechas, los periódicos y revistas hacen cuentas y recuentos y se afanan en pergeñar listas para señalarnos tanto lo mejor de la década como del año sin rubor ni consideración hacia los lectores. Es cierto, dicho sea por anticipado y en su descarga, que casi cualquier lista contribuye a indicar a los legos aquello que a una ristra de avezados más les ha empalmado el gusto. Sin embargo, un repaso detenido nos muestra las filias y fobias de siempre, los mismos ditirambos y vacíos, las mismas conexiones y coincidencias. Pero esto es lo normal. Ni bueno ni malo. Tal vez sólo un poco triste. Lo que no paso, lo que no me pasa por el gaznate ni por el tímpano, ni por detrás ni por delante, es esa falsa coartada de cuello blanco que nos enjaretan indicándonos los nombres de los electores y sus decenas de listas. Como si con ello ya justificaran ex cátedra la selección. Para ser claros, ¿por qué no indican a los lectores quiénes son esos que eligen (currículum vítae) y les proponen, ya de paso, que escriban y nos muestren cada uno de ellos la lista completa de los libros que han leído, reseñado y hojeado durante el año? Esta sería la única forma de tomarse en serio esas afinidades, esas elecciones, esas propuestas, de saber con qué comparan ellos y con qué puede cada lector comparar. Acaba uno no ya por sospechar, sino por asegurar que hay muy pocas ganas de mejorar el gusto literario de este patio de vecindad, en el que cada día huele más a garbanzos, y mucha necesidad por rellenar espacios para tener algo que llevarse a la boca y estar siempre a punto de telón de boca. ¡Qué fatiga la de estos intelectuales liberales, progresistas o librepensadores!

Y es que el tufo es tan grande (no sólo iban a cargársela los políticos) que si ustedes hacen el ejercicio de comparar las listas de unos con las de otros observarán que están a éstas de ponerse entre ellos cual lo digan dueñas, expresión que seguramente fuera muy del gusto de Francisco Umbral. No sé.

Dice Ada Salas que vivir es una huella. Pues así dicho a lo mejor, aunque no estoy muy convencido. Lo que sí sé es que algunos de estos próceres aduaneros de la República de las Letras necesitan de algún zapato, a más tardar antes de las 12 de la noche del próximo 31 diciembre, que les propine un solemne y merecido pisotón metafórico para que aprendan en qué consiste un paso que deja huella. Les daré una pista: al tiempo le sobra el tiempo.

Ojalá que 2010 nos conceda a todos muchos pasos y alguna huella. Y cuando se nos llene la boca de tanta tontería, del pisotón o el zapatazo afectuoso de algún que otro amigo.

Anuncios

Un pensamiento en “Huellas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s